jueves, 26 de abril de 2012

La vita è bella



Nunca me había parado a pensar en lo maravilloso que puede llegar a ser un determinado segundo.
Mientras que lo estás viviendo no le das mayor importancia, es simplemente, cuando ya ha pasado cuando te das cuenta de que fue perfecto. Es impresionante hasta el punto que puede llegar la estupidez humana, que hasta que no vemos que perdemos algo, no nos damos cuenta de lo que nos importa.
Yo hace tiempo que intento vivir cada segundo, cada minuto, como si fuera el último, por que no sirve de nada pasar por la vida como si nada, hay que hacerse oír, poder hacer del viento un lugar en el universo, poder respirar bien profundo cuando empezamos a sentirnos algo estresados.

¿Alguna vez habéis probado a salir de casa directamente con la sonrisa puesta? Hay numerosos estudios que han demostrado que si ponemos una sonrisa (aunque al principio sea forzada) no podremos estar tristes, pues la misma área del cerebro que propicia la sonrisa es la que se encarga de los sentimientos negativos. Por eso, probad a salir de casa con una sonrisa, recibid al día alegres y saludad con la más amplia sonrisa... ¡El día irá muchísimo mejor!

Fotos como ésta son el resultado de un ''enamoramiento'', me enamoré de un preciso segundo, y no pude hacer más que coger la cámara y hacer la foto a lo primero que vi... Mi primo corriendo valle arriba por el cerrillo en mi pueblo con el sol escondiéndose tras él. Los árboles, la sombra de él, el relejo en algunos brotes de hierba y alguna tímida nueve que se deja ver a través de unas sombras, hacen que ésta foto me relaje y a la vez me anime cada vez que por algún motivo sin importancia, estoy mal.

miércoles, 4 de abril de 2012

Un mundo de cambios

Hace tiempo escribí una entrada de la cual ahora debo retractarme:
http://sheilasegarra.blogspot.com.es/2012/01/cuando-tu-volviste.html
En esta entrada hablé de cuando él volvió y de la manera que lo hizo. Pero sobre todo, de como me quedé yo.
Desde entonces han pasado muchas cosas, las cuales han ido relacionadas con sonrisas, risas y como no, típico en mi, alguna que otra lagrimilla. Pero ante todo, desde Diciembre las cosas han cambiado radicalmente  y además hacia mejor. Se podría decir incluso que yo misma he cambiado.
Te das cuenta de que vas cambiado cuando las cosas que creías importantes, de golpe dejan de serlo, dejan de ser ese ''motivo'' de preocupación por el que quedarse toda la noche pensando sin poder siquiera cerrar los ojos.
Día a día vamos cambiando, cada segundo, cada minuto, cada acto y cada movimiento van creando un carácter al cual nos vamos adaptando con el tiempo, hasta que al final, no te pareces en nada a como eras antes.
Éstos no siempre tienen porque ser malos, muchas veces gracias a ellos podemos avanzar y seguir adelante, hacer frente a aquellas cosas que tanto miedo nos daban y sobre todo, poder hacer frente a esos pequeños desacuerdos o timideces que no impiden poder llegar a alcanzar la felicidad completa.

Porque...¿Quién no se ha arrepentido alguna vez de no haber dicho algo?
Muchas veces, deseamos hacer algo pero bien por vergüenza, orgullo o miedo terminamos callándonos y huyendo de esos momentos para no hacerles frente. ¿Y si dejáramos de lado el ''y si...''? ¿Y si viviéramos cada minuto como si fuera el último? ¿ Y si pudiéramos ser nosotros mismos sin preocuparnos del ''que dirán''?
Porqué no podemos vivir sin que éstas preguntas nos ronden por la cabeza, pero tampoco podríamos vivir siempre con ellas en la cabeza.