domingo, 12 de febrero de 2012

Tu mirada...

Des de pequeñita me habían dicho:
''Los ojos son el espejo del alma''
Pero el significado de esta frase, nunca la había llegado a entender del todo... Hasta hace unos meses.
Hace unos meses, que todo cambió, toda mi percepción... se deshizo, yo pensaba, que si una persona no hablaba, no podía decir nada. Pero ahora, me he dado cuenta, de que no es así, no hace falta hablar para contarte toda una historia.
Cada día, veo pasar a gente, personas muy distintas, que con sus gestos y miradas, te explican de la manera más silenciosa, como se encuentran.
El otro día, hablando con él, me di cuenta, me daba miedo mirarle directamente a los ojos, bien por vergüenza o por miedo a que su mirada me revelara algo que yo no quería admitir. Pero entonces, lo hice, le mire a los ojos, me estaba mirando fijamente, y las pupilas se le dilataron, fue entonces, cuando nos quedamos callados, ninguno de los dos hablaba, pero tampoco apartaba la mirada, y con sus ojos me lo contó todo, en ese mismo instante, me acordé de mi tía, cuando de pequeña, me dijo en más de una ocasión:
''Una mirada, vale más que mil palabras''
Y es totalmente cierto, por que hay situaciones, en que las palabras sobran, simplemente por que lo dices todo, sin decir nada.
Es por eso, por lo que muchas personas intentan esconder su mirada, para no revelar lo que de verdad están pensando.

jueves, 9 de febrero de 2012

Utopía.


¿Sabes esas ganas de gritar que te entran cuando no puedas más?
Esas ganas de decir... ''Hasta aquí he llegado... no puedo seguir''
Quien no ha sentido alguna vez esas terribles tentaciones de salir corriendo y dejarlo todo, sin mirar hacia delante ni hacia atrás, simplemente contemplando el camino que tus pies van recorriendo. Sin preocupaciones, irte donde nadie te conozca y empezar una nueva vida, con nuevas personas y nuevas costumbres, sin llevar nada encima, empezando de 0.
Me gustaría poder ir a ese maldito sitio perdido del mundo y poder gritar, gritar hasta quedar afónica, decir todo lo que tengo que decir, sin dejar ni una dichosa palabra encerrada, decir lo que pienso, lo que siento, sin que nadie me pueda detener.Mi utopía, ese lugar donde el único que te puede contestar es el eco, donde no hay nada por que no hace falta. Me gustaría poder inventar una sitio así, donde poder refugiarme, donde poder estar sola, poder desahogarme sin tener que estar encerrada en una puta habitación, sentir libertad, sentir como el aire congelado de febrero me despeina, donde el único ruido que se oiga sean mis gritos mezclados con el sonido de los pájaros, y en el cual, poder llevar todos mis pensamientos negativos: tristezas, preocupaciones,estrés, ira...todos, y allí, soltarlos!! soltarlos para que no vuelvan. 

Por que en días como hoy me pongo a pensar, y me pregunto:''¿Quién no ha necesitado alguna vez a alguien en momentos de bajón?''
¿O a caso no es cierto que cuando estamos mal, buscamos a cualquiera para poder desahogarnos?
Sí, por que todos necesitamos en algún momento de alguien que nos ayude, nos aconseje, o que simplemente nos escuche, sentir que tienes a alguien ahí que se preocupa de ti, al fin y al cabo notar que está ahí y  lo seguirá estando.
Por que cada uno de nosotros, tenemos nuestra idealizada utopía.


viernes, 3 de febrero de 2012

Como decía Sócrates: 
''El hombre que no piensa sino en vivir, no vive''
Hay veces que cuanto más pensamos en qué es lo que podría suceder, muchas veces, nosotros mismos, hacemos que no suceda. Estamos tan concentrados en buscar la perfección de cada segundo de nuestras vidas, que no nos damos cuenta de que en los errores, en las equivocaciones, en los despistes o incluso en las discusiones que acaban con paces mucho más largas e intensas que la propia amistad anterior, se encuentra la perfección, en ser como nosotros mismos somos, sin necesidad de tener que aparentar, ser feliz sin que nada más te importe, sin que nadie te quiete la inocencia, esa inocencia que sin excepción todos llevamos dentro.

Ese niño con anhelo de libertad, que desea salir, poder ser libre, poder escapar de esa pequeña jaula en la que lo tenemos escondido, en la que no se encuentra cómodo, en la que nosotros lo hemos encerrado.
Cuando eres pequeño, la vida se ve de otro color, los problemas no existen y tienes tiempo para todo. Ellos no piensan en lo que pueda pasar, no están pensando en cada segundo que es lo que van hacer... que es lo que podrían hacer, no piensan en vivir... simplemente viven, es por ello por lo que siempre son felices, jamás tendrán preocupaciones, por que viven cada segundo con una sonrisa.