Este día tiene una larga historia... Todo comenzó tal día como hoy de 1857. Un grupo de obraras textiles tomó la decisión de salir a las calles de Nueva York a protestar por las míseras condiciones de trabajo a las que estaban sometidas. A raíz de este momento, fueron diversos los movimientos que se sucedieron. Por ello, el centro de Nueva York fue escenario de abundantes huelgas entorno a ese tema. Entre las principales protestas de estas emprendedoras mujeres estaban: la disminución de la jornada laboral; la igualdad salarial, puesto que era casi cuatro veces inferior al del hombre; y que se les concediera tiempo para poder amamantar a sus hijos.
Pero esta primera huelga fue sofocada de una manera muy radical, más de un centenar de mujeres que en ese momento se manifestaban, fueron quemadas. Este ''accidente'' se le atribuyó al dueño de la fábrica de dónde ellas trabajaban.
Este no es un día más de homenaje a un recuerdo histórico, sino que es una lucha aún presente. La constante lucha de las mujeres para obtener una mayor participación en esta sociedad machista, y como no, de su desarrollo íntegro.
Queda mucho aún por luchar, puesto que se nos ve como el elemento débil. Vivimos en una sociedad en la que tenemos tan asumida la violencia de género, la violencia doméstica, que a penas nos alarmamos cuando, día tras día, nos llegan noticias de que otra mujer más, víctima de ésta opresión, ha sido asesinada.
Como he dicho anteriormente, se nos considera el sexo débil, pero para nada es así. Nos hemos visto obligadas a lo largo de la historia, a quedarnos en casa cuidando de nuestros hijos, mientras que el hombre, el supuesto ''sexo fuerte'' salía del hábitat para ir a ganar dinero.
Esto ha sido así desde la época de los neandertales, y todavía hoy continua. El grave problema, ha surgido ya en los últimos años. La mujer se incorporó al mundo laboral, pero aún así debía ocuparse de todo lo relacionado con la casa y el mantenimiento de los hijos. Es una conducta muy habitual, por lo que a penas nos damos cuenta. Pero no hace falta más que echar un vistazo a una familia actual para comprobar cómo la mujer, recién llegada de trabajar, sigue realizando las tareas de la casa. Mientras que el hombre está cara a la caja boba sentado en el sofá y quejándose de lo agotador que ha sido su día.
La violencia de género no tiene porqué ser sólo física, a veces, la peor violencia es la psicológica. Las mujeres no somos el sexo débil, todo lo contrario, somos unas luchadoras natas. No somos inferiores a nadie. Somos libres de hacer lo que queramos y cuando queramos. Nadie manda sobre nosotras como esta sociedad de cavernícolas nos obliga a pensar, esta secta que no deja que demostremos de lo que somos capaces.
A lo largo de la historia ha habido millones de mujeres, que por sus ideales, por sus actos, simplemente por su manera de ser, deberían recibir la mayor de las consideraciones. Pero, desgraciadamente, esto no es así. Miles son las mujeres que para poder hacer llegar al resto de la población sus escritos o teorías han tenido que firmar con nombre de hombre. Porque, de lo contrario, nadie les atendería o les prestaría la menor atención.
Pero nos podemos encontrar mujeres como:
Catalina la Grande, reina de Rusia. Que ha pasado a la historia por convertir a Rusia en uno de los países dominantes de Europa, mejorando no sólo en el campo político si no también potenciando el arte y la literatura.
Mary Wollstonecraft escritora y filósofa inglesa pasó a la historia por su libro titulado “Reivindicación de los derechos de la mujer” publicado por mediados del siglo XVIII. En el cual argumenta que las mujeres no son inferiores por naturaleza, si no que es la falta de medios y el no acceso a una educación apropiada lo que genera esa diferencia. Del mismo modo, fue la primera mujer en sugerir abiertamente que hombres y mujeres debían ser tratados como seres racionales e iguales, estableciendo un único orden social basado en la razón.
Marie Curie: fue una química y física polaca pionera en el campo de la radiactividad. Pasó a la historia por ser la primera persona en recibir dos premios Nobel. Además, fue la primera mujer en convertirse en profesora de la universidad de París.
Y como no, Clara Campoamor. Fue una política española, defensora de los derechos de las mujeres y principal impulsora del sufragio femenino en España, finalmente conseguido en 1931, tras proclamarse la Segunda República. Formó parte de la Comisión constitucional, encargada de elaborar una Constitución de la nueva república, en la que luchó decididamente por establecer la no discriminación por razón de sexo, la igualdad jurídica y el sufragio universal. A lo largo de su vida escribió varias obras, la gran mayoría encaminadas a criticar la discriminación de la mujer. Fue, además de una defensora de una sociedad leal.
Creo, que de todas las citas de esta grandísima mujer, me quedaría con dos:
'' (...) Resolved lo que queráis, pero afrontando la responsabilidad de dar entrada a esa mitad de género humano en política, para que la política sea cosa de dos, porque solo hay una cosa que hace un sexo solo: alumbrar; las demás las hacemos todos en común, y no podéis venir aquí vosotros a legislar, a votar impuestos, a dictar deberes, a legislar sobre la raza humana, sobre la mujer y sobre el hijo, aislados, fuera de nosotras''
Y:
''Estoy tan alejada del fascismo como del comunismo. Soy liberal''
Y con esto, y desde aquí... Os pido a todas las mujeres del mundo que salgáis a la calle hoy, reivindiquéis lo que sois y os sintáis orgullosas de ello. Somos mujeres, somos libres y tenemos nuestros derechos. Sea cual sea la edad, la raza o la religión, todas somos iguales, todas somos bonitas, todas somos luchadoras.
¡FELIZ 8 DE MARZO A TODAS!

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